viernes, 12 de marzo de 2010

ENTREVISTA AFHIT HERNÁNDEZ

Descifrando misterios con Afhit.

Por: Lizbeth Diaz Reyes

 

“El sexo es una vía para llegar al éxtasis y a un estado de meditación”, afirma el poeta místico Afhit Hernández Villalba, el día 2 de marzo dentro del aula S309 del Instituto Tecnológico de Monterrey, Campus Cuernavaca, con el fin de compartir sus conocimientos en torno a la poesía mística y sus creencias.

     “En algún momento redeclaró que los poetas dejaríamos las religiones y amaríamos la belleza”, declaró mientras se relajaba en su silla para contestar cualquier pregunta que le hicieran, con una gran disposición comenzó a conversar y poco a poco el ambiente se sintió agradable.

     -¿Dentro de la poesía mística debe estar forzosamente el sacrificio del ser humano?

     -No, hay varios caminos para llegar a la poesía mística, sin embargo una consecuencia de porque se relaciona el sacrificio con la poesía mística se debe a la desinformación y popularización de teorías de “populo” es decir que llegan al pueblo se degradan La poesía mística es una pena del ser humano que debe investigarse antropológicamente, psicológicamente y literario. La literatura recoge la experiencia del ser humano que desea retratar en la poesía.

     “Todo mundo es marxista pero no han leído a Marx”, expuso con un tonó irónico mientras reflejaba en su rostro una angustia por lo entender como era posible que sucediera tal cosa.

     Afhit Hernández es un joven poeta, en toda la extensión de la palabra. Nació el 28 de septiembre de 1980 en Tlaquiltenango y su pasión por la poesía mística lo ha llevado a ser considerado como uno de los expertos en el tema. Estudió literatura hispanoamericana en la UAEM y Maestría en literatura en CIDHEM.

      -¿Cómo definirías lo místico?

     -Mística es mantener los ojos cerrados, es misterio y falsedad, pero su característica es que el hombre se desprende del mundo y se ha unido a una realidad más profunda. Pierden el flujo de conciencia, soltar el pensamiento por medio de la meditación.  El mejor espacio para hablar de la mística es la poesía por medio de metáforas.

     “El ser humano se hunde en una realidad más profunda que no entiende”, aseguró mientras levantaba la voz y comenzaba a sentir desesperación por explicar lo inmenso que es experimentar el hecho.

     Afhit Hernández, ha publicado los poemarios: Los placeres y las ruinas, en el 2005, y Cuerpo interrumpido al año siguiente, además de participar en un sin número de antologías. Su estilo resulta único y es el responsable de que sus poemas resulten magia que cautiva al lector.

 

     -¿Crees que un hombre puede vivir todo el tiempo en el misticismo?

     -“No tendría autoridad para contestar”, El ser humano vive el éxtasis y se muere por contarlo pero el verdadero místico generalmente no es poeta se calla, sabe que no lo puedes transmitir y se espera a que tu lo sientas. Además puedo asegurar que el sentimiento de perder la conciencia existe, lo que pasa es que las pruebas que me exigirían son científicas.

     “Hay que quitarnos la venda de los ojos, la ciencia no es la única vía para llegar al conocimiento”, declaró al mismo tiempo que apoyaba los codos en la mesa que se encontraba en frente de él y dejaba caer su barbilla en la mano derecha.

     Afhit resulta ser también el autor de seis bellos sonetos: “La belleza es triste, se oculta bajo esta o aquella roca, espera la morada de la forma, vive dentro los huesos, vive de limosnas y duerme entre mentiras”. Todos los anteriores se rigen de un misticismo dirigido hacia el hinduismo, área en la cual Afhit se desenvuelve.

      -¿Cómo descubriste el misticismo dentro de ti para escribir tus poemas?

      -No debes meterte en estos rollos si no lo experimentas. A mí lo que me pasó es que hubo una mística que lo que es la llama que se prende fuera dirigida al hinduismo y me di cuenta que esto era para toda la vida y “sentí que había desperdiciado tiempo hablando de figuras retóricas, gramática y decía “!por Dios! Qué tonterías”. Ella había conocido a uno de los santos más importantes de la India que después conocí aquí en México y me repelía  diciendo que para qué hacer una cola enorme de 2 horas para ver a una señora chiquita que se echo un discurso de dos horas y con una música que aturde, cuando paso enfrente de esta mujer no se los puedo ni sentir, y no me importa si me creen se los juro que no me viene valiendo un cacahuate, fue una cosa impresionante, pasaron semanas y yo seguía oyendo campanitas”

     “Si me creen o no me vale un cheto”, mencionó el poeta sin mas vergüenza, por el contrario después de su declaración sonrió y subió las mangas de su camisa negra a la altura de ¾.

     A lo largo de sus entrevistas, Afhit, ha declarado que se encuentra condenado a escribir un libro acerca de su vida, como un viaje a la luz, el cual seguramente revelará de una manera espectacular su visión y entrega al misticismo.

     -¿Es frustrante que para un poeta las palabras sean limitantes?

      -Hay una falacia en todo eso. Si escribo un poema y piensas que no dijiste lo que quería decir, pero llega el lector y dice que no pudiste decir lo que querías decir, entonces si lo dijiste. La palabra es un limitante por ser un concepto, pero la poesía es otra onda.

     “La palabra alcanza y alcanza bien”, confirmó con una voz fuerte y un tono convincente mientras entrelazaba los dedos de las manos recargadas en los muslos de las piernas.

     Su pasión por crear poemas se ha visto influenciada por  personajes como: Ib Arabi, Kabir, Rumi, Tukaram, además de el poema de Mussag-ag-Amastan, así como Elsa Cross y Javier Sicilia. Sin duda Afhit es un gran conocedor y participe de la poesía mística.

     -¿La belleza es subjetiva?

     -Es un sustrato que está dentro de nosotros y que causa muchos problemas y variedad de pensamientos. El sustrato de la belleza es objetivo porque el gusto y la opinión son argumentos y se ha expandido la idea de es mi opinión y me la respetas. El gusto se educa, se refina; es más de donde provino el gusto. No se trata de negar uno para afirmar el otro. Se trata de buscar aquello que toque a todos, se dice fácil pero no, se debe tener sensibilidad.

     “Podemos hacer poesía de lo que queramos pero primero debe estar la belleza”, exclamo con gran entusiasmo y un tono convincente.

     Afhit Hernández, es un poeta altamente reconocido en el estado de Morelos, y como prueba de ello encontramos su participación en El Periplo de Homero, que organiza la Dirección de Difusión Cultural de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).

     -El éxtasis es íntimo e individual. ¿Cómo es que se puede transformar en una experiencia colectiva?

     -Hay constantes que una vez que uno se desprende del mundo, se pierde la noción de individualidad el yo no existe y se convierte en Dios, o cosmo o naturaleza “Amado en el amado transformado…” San Juan De la Cruz, un poema llamado noche oscura, la amada femenina es el alma y el amado es dios, es decir el alma se transforma en Dios.

     “El éxtasis es la fundición con Dios.”, afirmó con humor, dejando en claro que no se refiere a que el hombre se crea Dios. Comenzó a reír y en seguida se relajó continuando con la entrevista.

      Afhit es especialista en la poesía mística, sin embargo también en ocasiones es una víctima de poetas románticos y clásicos, como: “Safo, Homero, Virgilio, los tragedistas y Apronenia Avitia. De la última declara haber leído asiduamente a Apuleyo, Plauto, Ovidio, Anacreonte, Píndaro, Simónides. A la breve novela de Longo sencillamente la amo. Amo a Cátulo y sus delicados poemas a Juventino”.

     -¿Por qué dices que los poetas mienten por oficio?

     -Es porque la realidad a la que nos referimos no es el mundo, la poesía es otra cosa.  El mundo es voluntad y representación. El hombre sufre porque la realidad no coincide con lo que deseamos. El deseo choca con la realidad. Y por eso mentimos, porque lo que escribimos en nuestra poesía no es el mundo, ¡es otra onda de verdad!

     “El deseo puede ser origen de una creación”, aseguró mientras acentuaba su afirmación con un movimiento de cabeza hacia arriba y abajo. En seguida se quedó pensativo e interactuó con los demás preguntando ¿o no?.

     El poeta cuenta con un blog en la Internet, el cual funge como un diario, pues en él vemos plasmados los más profundos sentimientos y pensamientos de Afhit, todo ello con unas ilustraciones que llevan un toque de misterio, mismo encanto que revela una característica del misticismo.

     -¿Podrías estar de acuerdo que la poesía mística es un sinónimo de un dialogo tu propia  alma?

     -Sí, pero la poesía sin lo místico es un dialogo con el alma, lo místico empieza dialogando y se calla, deja de que lo otro domine. Se afirmaría que la poesía mística es el silencio o el vacío. El misticismo es la ausencia de la lógica racional.

     “Como Sócrates dijo alguna vez: Somos sabios sólo que tenemos que darnos cuenta”, declaró mientras acomodaba su espalda en la silla y se relajaba para escuchar una lista de palabras a las que él debía contestar con la primera palabra que pasara por su mente.

Orquídea: belleza

Sol: luz

Ocaso: resurrección

Grecia: nacimiento

Piel: patria

Azul: Vida

Jardín: vida

Amigo: más patria

Música: silencio

Dios: vacío

     Afhit, gran poeta místico, comparte su mundo interno a través de conjuntos de palabras sagradas que crean un poema. Su visión y creencia en el misticismo son los responsables de hacer de Afhit Hernández Villalba la persona tan sensible que es hoy en día. “Seguimos el susurro que aturde el corazón. Caemos. Nos olvidamos. Nos abandonamos de nosotros mismos y así, ya nada poseemos”.

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